Los movimientos repetidos al tejer a crochet pueden causar molestias en manos, muñecas o brazos a algunas personas. Presta atención a dolor, rigidez, hormigueo o debilidad.

Haz descansos y cambia de postura. No hay un intervalo universal; observa cuándo se cansan tus manos.
Prueba un ganchillo de agarre cómodo y evita apretar el tejido sin necesidad. Un mango ergonómico no garantiza que desaparezcan las molestias.
Siéntate con comodidad, relaja los hombros y apoya los brazos si puedes. Cambia de posición de vez en cuando.
Vuelve a tejer poco a poco después de una pausa larga. No fuerces estiramientos que causen dolor.
Elige hilo y tamaño de ganchillo que no te obliguen a apretar mucho. Adapta el proyecto si el gesto resulta incómodo.
Si aparece dolor, deja de tejer o reduce el tiempo. Si persiste, empeora o hay entumecimiento, consulta a un profesional sanitario.
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